Cien años se han cumplido ya desde que, por primera vez, un aviador se atreviese a surcar el cielo onubense. Fue el francés Georges Leforestier quien, en septiembre de 1911, entrara a formar parte de nuestra historia con el primer vuelo en Huelva. El piloto falleció al día siguiente, tras un segundo intento que se vio afectado por el mal tiempo. 

Este fin de semana, el aeroclub de Huelva ha celebrado el centenario de esta efeméride con diferentes actos que han tenido lugar en el municipio de Niebla. A medio día del sábado, el alcalde de la localidad, Antonio Fernández, y el alcalde de San Juan del Puerto, Manuel Bueno, invitado personalmente por el presidente del aeroclub onubense, presidieron el homenaje al aviador, descubriendo la placa que conmemora este primer vuelo y que recordará para siempre el acontecimiento que supuso un cambio en la historia de Huelva. 

El campo de vuelo iliplense se convirtió en el escenario de la aviación de principios del s. XX mostrando más de 80 aeronaves. Los centenares de personas que han pasado por allí este fin de semana han podido disfrutar también de las sensaciones del pilotaje a los mandos de reliquias del aeromodelismo, de un espectáculo de vuelo acrobático y de unas vistas increíbles a bordo de un helicóptero.

Además, la jornada incluyó una charla sobre aeronaútica que llegó de la mano de científicos del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y en la que se pudo disertar sobre la construcción de aviones con la experiencia de pilotos experimentados, como es el caso de Joaquín Medina.